Habitáculo familiar, Sala de lectura

Pasaporte de lectura

Cómo podéis sospechar por el título, hoy os traigo un pasaporte de lectura, una herramienta que he diseñado para incentivar el hábito lector entre los niños. Al final del post, os dejo el enlace para descargar vuestro pasaporte.

Ilustración propiedad de Ana Durán

El pasaporte de lectura lo he estructurado en tres partes claramente diferenciadas.

Top 10

Con espacio para rellenar 10 títulos, se tratará de que indiquen sus lecturas favoritas, y en cada una, nombren a las personas a las que creen les podría gustar.

Ilustración propiedad de Ana Durán

Pendientes

Un apartado en el que podrán hacer una lista de lo que les gustaría leer, pero que, por cualquier motivo, todavía no lo han hecho. Pueden ser títulos de libros, autores, temáticas…

Ilustración propiedad de Ana Durán

Mi reseña

En el apartado mi reseña tendrán varios datos que cubrir de cada lectura terminada, y que son:

  • Ficha del libro: título, autor/a y tema sobre el que trata.
  • Fecha de lectura
  • Puntuación del 1 al 10.
  • Resumen en menos de 30 palabras.
  • Personaje favorito.
  • Espacio para pensar en una posible continuación de la historia.
Ilustración propiedad de Ana Durán

Breve y conciso ¿por qué?

El espacio disponible para los datos anteriores es relativamente pequeño, y esto es así por dos grandes motivos: el primero, para que sea una actividad liviana y los motive a completar el pasaporte; el segundo, porque de forma muy visual, de una rápida ojeada, podrán rememorar la lectura que han hecho en el pasado para recomendársela a alguien, releerla, leer un título relacionado o de la misma saga, etc.

En el resumen que harán de cada lectura, se indica que no sobrepase las 30 palabras. De esta manera, trabajan y desarrollan, de manera velada, la capacidad de resumen y concisión de las ideas principales.

Será, además, una forma estupenda y sencilla de valorar su nivel de comprensión lectora. Podemos fijarnos en cómo estructura el resumen; qué ideas destaca por encima de las demás; si el orden de los hechos es el mismo que en la lectura…

Obviamente, la concisión de las ideas es algo que se consigue de manera progresiva. Al principio le faltarán palabras, y quizá le cueste mucho esfuerzo, pero poco a poco, será capaz de resumir brevemente la lectura.

Además, se termina la reseña con una parte más creativa en la que se pide a los niños a que piensen una posible continuación de la historia en el tiempo. Para unos se quedará solo en eso, en una idea, pero para otros, quizá, se convierta en una excusa para escribir una historia, dibujar una viñeta de cómic, ilustrar un dibujo…

Storytelling, Story, Telling, Tale, Storyteller

Para compartir

Es un pasaporte para compartir, es decir: cada niño/a tiene su propio pasaporte, y una vez que lo ha cubierto, lo intercambiará con un amigo, hermano, compañero del cole… De esta manera, unos y otros, descubrirán nuevas lecturas.

Tiene, por tanto, una doble función: motivación intrapersonal, porque querrán leer y rellenar su pasaporte; e interpersonal, ya que motivarán a la persona con la que se intercambian el pasaporte a leer libros que, quizá, no leería en otras circunstancias.

Además, será un motivo más para hablar sobre lecturas, compartiendo con otros sus propias opiniones, gustos, preferencias, puntos de vista…

¿Para qué edades?

Está pensado para niños de 9 años en adelante ya que, a esas edades, la cantidad de lecturas que manejan puede ser ya bastante elevada. Por ello, y como una especie de recuerdo o diario de lecturas, el pasaporte puede ser de gran utilidad a la hora de recomendar un libro, releer otro…

La importancia de la lectura comprensiva

La comprensión lectora es fundamental, ya que prácticamente toda la escolaridad está basada en ella. El éxito o el fracaso escolar, a veces, está muy influenciado por el nivel de comprensión: si no entendemos correctamente un enunciado de un problema de matemáticas, no lo resolveremos adecuadamente; si no entendemos un texto de historia, probablemente tampoco sabremos contestar preguntas sobre el mismo…

Dado que es tan relevante, y no solo en la vida académica de una persona, sino también en la vida en general, es fundamental motivar la lectura en los más peques desde edades tempranas.

Y además, no solamente leer, sino también conversar acerca de las lecturas. A veces pensamos que un niño que lee pronunciando adecuadamente, entonando, a un ritmo adecuado y demás, es un buen lector, y no siempre es así. Puede ser que la parte más ejecutiva, física, o como lo queramos llamar, de la lectura la realice sin dificultades, pero eso no quiere decir que esté comprendiendo lo que lee. Por eso, hablar con ellos acerca de lo que están leyendo, nos ayudará a saber si realmente hacen una lectura comprensiva.

La lectura es una actividad fundamental, muy necesaria y muy enriquecedora para los que la disfrutamos. Tenemos que proporcionarles a los niños lecturas que sean adecuadas para su rango de edad, sus características, sus preferencias personales, sus centros de interés. De esta manera, leyendo cosas por las que muestran interés y no les resultan aburridas, demasiado complicadas o, que también puede ser, demasiado sencillas, favoreceremos que se vayan apasionando por la lectura.

Los adultos como modelos de conducta

Otro aspecto que debemos tener en cuenta es que los adultos somos modelos de conducta para los niños. Son reflejo, en parte, de lo que ven que hacemos sus figuras de referencia.

Por ello, y retomando el tema de la lectura, si queremos que nuestros niños lean y disfruten de momentos de lectura, nosotros también tenemos que leer.

Y podemos aprovechar para leer en el mismo espacio y en el mismo momento. Con veinte o treinta minutos al día, puede ser más que suficiente. Un momento de tranquilidad, calma y silencio, cada uno enfrascado en su lectura.

El soporte y el formato, en mi opinión, son lo de menos. Podemos leer en el ordenador, en el móvil, en la tablet, en papel, en el libro electrónico, una revista… Puede ser una novela, un cuento, un cómic, un artículo, un post… Pero, exagerando mucho para que se comprenda, no podemos intentar que nuestro niño acabe amando los grandes clásicos de la literatura universal, por poner un ejemplo, si nosotros solo leemos los pies de foto de instagram y alguna publicación de facebook.

Y tampoco, podemos esperar que coja un cuento en papel, cuyo nivel de interactividad es la que es, mientras nosotros estamos con la tablet haciendo búsquedas en internet, saltando de una página a otra, leyendo este post y este otro, viendo un vídeo explicativo… Por su puesto que lo nuestro también es lectura, pero el nivel de interacción no es el mismo.

Por eso, en ese ratito de lectura paralela, debemos hacer el esfuerzo de igualar la interactividad del soporte, para que el niño no pierda interés en su lectura y le atraiga más la nuestra.

Pasaporte de lectura

Os dejo aquí el enlace para descargar gratis el pasaporte de lectura.


Espero que disfrutéis del pasaporte, que os sirva para cuidar un hábito de lectura saludable entre los peques de casa y, quien sabe, para contagiar a otros por nuestro entusiasmo por lo escrito.

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