Recetas ñam ñam

Galletas de nata y un viaje a la infancia

Hoy os traigo una receta que me trae unos recuerdos de infancia maravillosos. Son unas galletas de nata que mi abuela hacía con mi madre cuando ella era pequeña, y que después mi madre hacía con nosotros cuando éramos niños. Una actividad que ella siempre reservaba para esas tardes entre semana cuando el tiempo no acompañaba para salir a jugar a la calle.

Es una receta realmente sencilla en la que los peques pueden colaborar en gran parte del proceso y, además, están realmente deliciosas.

Ingredientes para las galletas de nata

Para hacer vuestras galletas de nata necesitaréis:

  • 1 taza de nata para montar.
  • 1/2 o 1 taza de azúcar (dependiendo del gusto de cada uno).
  • Harina de bizcocho (la que admita la nata).
  • Canela al gusto.
  • Rayadura de limón.

El proceso

Ponemos en un bol la nata, la canela, la rayadura de limón y el azúcar y mezclamos bien con una cuchara de madera.

A continuación, vamos integrando la harina de bizcocho mientras removemos bien, primero con la cuchara y, luego, con las manos.

En cuanto a la cantidad de harina necesaria, utilizaremos toda la que nos admita la nata; deberá quedar una masa con cuerpo y que no se queda pegada en las manos.

La amasamos bien y formamos una bola, que espolvoreamos con un poco de harina. Colocamos nuestra bola de masa en un bol, la tapamos con un paño seco y la dejamos reposar durante unos 30 minutos.

Una vez que ha pasado el tiempo de reposo de la masa, volvemos a amasar un poquito más. Cortamos una porción de masa y la estiramos con un rodillo. Para que la masa no se pegue al rodillo, utilizamos un poco de harina.

Ayudándonos de moldes para galletas o un vaso, iremos cortando la masa formando las galletas.

Galletas de nata

Colocamos un papel vegetal de horneado sobre una bandeja del horno, y vamos disponiendo las galletas espaciadas entre ellas.

Precalentamos el horno a 180º, y cuando haya alcanzado la temperatura, iremos metiendo las diferentes hornadas a media altura, con calor por arriba y abajo, durante unos 12-15 minutos. Dependiendo del horno, y de si utilizamos el ventilador o no, estos tiempos podrán ser distintos.

En mi casa siempre se sacan del horno cuando todavía están blanquitas. Las dejamos enfriar y ya estarán listas para tomar.

Galletas de nata
Galletas de nata. Imagen de Ana Durán.

En cuanto a la cantidad de galletas dependerá del tamaño del molde que utilicéis y de lo gruesas que las hagáis.

Involucrad a los peques en el proceso

Esta receta es muy fácil de hacer y, salvo cuando hay que manipular el horno, no entraña ningún peligro para los peques, aunque sí para la cocina porque puede que tengamos que barrer y fregar bien después. Es una oportunidad perfecta para compartir un rato muy divertido con vuestros peques en la cocina.

Pueden echaros una mano para medir los ingredientes, batir, amasar… También a la hora de estirar la masa con el rodillo y cortar con los moldes. Todo ello, les hará poner en marcha sus habilidades motrices finas y gruesas, la coordinación visomotriz, fortalecerán los músculos de los dedos y las manos… Además, es una experiencia sensitiva muy completa: tacto, olor, gusto, vista…

Galletas de nata

A nosotros nos encantaba hacer estas galletas con mi madre porque se trataba de algo que hacíamos juntos; ese tiempo de calidad en familia que tan gratos recuerdos nos trae.

Galletas de nata

Esta semana, mi madre nos volvió a hacer estas galletas, y aunque esta vez no colaboramos en el proceso, el olor de las galletas recién horneadas y ese sabor inconfundible nos han teletransportado a esas tardes de invierno que pasábamos en casa con ella, leyendo y jugando delante de la chimenea.


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