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El mundo Montessori de la mano de una Guía 0-6

Esta semana entrevisto a Laura Fernández Mato, maestra de Educación Infantil y Guía Montessori con una dilatadísima experiencia en esta pedagogía. Recientemente, y debido a estos momentos de confinamiento en los que nos encontramos, ha estrenado canal de YouTube, Impro Montessori. Con él pretende ayudar a las familias a dar continuidad a la metodología Montessori en casa, mediante actividades que hacen uso de materiales muy sencillos y que todos tenemos en nuestros hogares.

Laura Fernández Mato, imagen tomada de Care of a plant de Impro Montessori,

Laura y yo nos conocemos desde hace más de 15 años y nos une el amor por la educación y la pedagogía. Aunque terminamos estudiando y viviendo en ciudades diferentes siempre hemos mantenido una amistad muy especial. Por ello que no podía perder la ocasión de invitarla a hablar en este blog sobre el método Montessori y su recién estrenado canal de YouTube.

Trayectoria profesional

Cuéntanos un poco sobre tu trayectoria profesional. ¿Cómo llegaste al mundo Montessori?

Fue cuando me puse por primera vez al frente de un aula (20 peques de 2 a 3 años y yo, recién salidita de la carrera de Educación Infantil) cuando realmente empecé a ahondar en esta pedagogía. Pronto me di cuenta de que devorar libros, revistas y artículos no era suficiente para responder a mis dudas sobre cómo gestionar el aula, crear actividades, seguir los intereses y necesidades de todos los niños… Así que hice las maletas y me fui a estudiar la formación de Guía 0-6 a Reino Unido.

Mi interés por comprender las razones científicas detrás del éxito de este método me llevó a continuar mi formación con un Máster en Neurociencia y Educación (University of Bristol, UK).

De esto hace ya 8 años, y desde entonces he trabajado como guía Montessori en escuelas de varios países (U.K., España, U.S.A.) y en distintas etapas educativas (3-6, 6-9, y actualmente 0-3). Mi interés por comprender las razones científicas detrás del éxito de este método me llevó a continuar mi formación con un Máster en Neurociencia y Educación (University of Bristol, UK). Y mi convicción de que esta forma de aprender puede y debe extenderse a lugares de recursos más limitados, me llevó a colaborar en la formación y asesoramiento Montessori de educadores en escuelas rurales Montessori en Nicaragua.

El método Montessori

El método Montessori está de moda, pero ¿todo lo que encontramos por la red es Montessori? ¿Cuáles son las principales características del método ?

El método Montessori es una pedagogía, esto implica una forma determinada de entender el desarrollo del niño y una forma específica de facilitar su propio aprendizaje.

No. La ventaja de internet es la rapidísima difusión de información, la desventaja es que tendemos a quedarnos con la información más superficial. El método Montessori es una pedagogía, esto implica una forma determinada de entender el desarrollo del niño y una forma específica de facilitar su propio aprendizaje. Va mucho más allá de los materiales bonitos, costosos (y geniales, hay que decirlo).

Las características de la pedagogía Montessori giran en torno a tres factores:

El niño

Tiene un deseo y una necesidad intrínsecas de aprender, y lo hace mediante la observación de aquello que le interesa, la manipulación y la repetición. Pero a menudo el mundo no está hecho a su medida: las cosas que quiere manipular son demasiado grandes, o cuando alguien le enseña cómo usarlas le da demasiadas instrucciones y lo corrige constantemente, o le enseñan cosas en las que no está interesado y le prohíben tocar las que sí quiere descubrir… Esto nos lleva a plantearnos los otros dos componentes.

El ambiente (en una escuela es como llamamos al aula, pero podría ser el ambiente de tu casa)

Debe estar adaptado a las necesidades e intereses del niño. Actividades variadas, dispuestas a la altura del niño, con materiales ajustados a su tamaño, que el niño pueda observar y después repetir de forma autónoma, siempre ordenadas de la misma manera y en el mismo lugar….

El adulto

En el ámbito Montessori nos llamamos guías. Nuestra función es guiar el niño dentro del ambiente que hemos preparado (con amor, paciencia y mucho, mucho tiempo de trabajo). Observamos con cuidado para ver qué intereses tiene cada niño, y le mostramos las actividades que creemos puedan satisfacer su necesidad de aprendizaje en cada momento.  Aquí prima el respeto, hacia las particularidades de cada niño, sus elecciones y el tiempo que dedica a cada actividad.  Les permitimos seleccionar en cada momento la actividad que prefieran (de entre las disponibles), y repetirla todo el tiempo que necesiten.

El ambiente

¿Cómo es un aula Montessori? ¿Prima lo individual sobre lo colectivo? Es decir, cada niño hará una serie de actividades y ejercicios en función de las habilidades que posea y que necesariamente no serán iguales a las de otro peque, aunque sean de la misma edad.

En un ambiente Montessori las actividades están disponibles en estanterías a la altura de los niños. Ellos deciden con qué quieren trabajar, en dónde (mesa o suelo), con quién (individualmente, con otro niño, en pequeño grupo), y por cuánto tiempo. Pero deben devolver la actividad a su sitio exacto una vez hayan acabado. La guía se encarga de ir haciendo presentaciones de cómo utilizar los materiales, a cada niño según sus necesidades, habilidades previas e intereses. Algunas presentaciones se hacen de manera individual, algunas con un grupito de niños, y otras con el grupo entero.  

¿Cuál es la ratio aproximada en un aula?  ¿Cómo se organiza el personal docente para atenderlos a todos de manera individualizada? ¿Cómo se asegura el guía de que todos están trabajando?

La ratio varía dependiendo de las escuelas, pero por cada aula de 20-25 niños de 3-6 años suele haber una guía y una asistente.

Para organizar la actividad docente nuestra herramienta fundamental es la observación y registro de actividades. Planificamos por día/semana qué actividades vamos a presentar, a quién y cuándo, y registramos tanto las actividades que hemos presentado a cada alumno como las que le alumno está realizando de forma autónoma. Los niños tienen total libertad para ir practicando con los materiales que ya les han sido presentados. Mientras la guía presenta una actividad, la asistente está pendiente de que los otros niños tengan los materiales completos, los devuelvan a su sitio tras usarlos, resuelve dudas, etc.

Laura Fernández Mato, imagen tomada de Rolling Mat de Impro Montessori.

El trabajo fluye en el ambiente. Los niños se van agrupando de forma espontánea para hacer actividades en grupo. Como existe la mezcla de edades, los alumnos más experimentados acaban enseñando o ayudando a los menos expertos. El concepto de trabajo cambia mucho al de la escuela tradicional. Si un niño está observando cómo otro realiza una actividad, eso es trabajo. Respetamos todos los estilos de aprendizaje. Los materiales son muy atractivos y muy diversos. Después de un breve período de adaptación todos los niños encuentran sus preferencias y utilizan los materiales. Pero si no fuera así, la guía debería plantearse qué parte del diseño del ambiente es lo que no funciona: quizás habrá que cambiar los materiales disponibles, o agregar nuevos, o cambiarlos de lugar para que sean más visibles… Por ello observar es para nosotras fundamental.

Atención al alumnado

¿El método es apto para todos los niños y niñas? ¿También para los que tienen dificultades de aprendizaje? ¿Cómo gestionáis la atención a este alumnado?

Podemos decir que sin duda el método es apto para todos los niños, pero no necesariamente para todas las familias. Se necesita cierto compromiso para que el niño no viva su tiempo en la escuela y su tiempo en casa como una incongruencia.

Por ejemplo, enfatizamos mucho la necesidad que tienen los niños pequeños de orden y rutina, y el trabajo en el ambiente funciona porque los niños aprenden a utilizar una actividad y retornarla a su lugar antes de coger la siguiente. Esto permite que cuando un niño va a la estantería puede encontrar lo que busca, y que ese material está completo y listo para ser usado. Si en casa la dinámica es totalmente opuesta (el adulto deja todo tirado, al niño no se le enseña a recoger,…), podríamos ver que el niño no se adapta bien al ambiente, que aparecen rabietas, o que no hay interés por los materiales.

Hablamos de un método y no de un dogma, y dependiendo de las necesidades específicas de un alumno se tendrán que hacer ajustes en el ambiente.

Hay muchas características de esta pedagogía que hacen que sea especialmente apropiada para niños con habilidades diversas: mezcla de edades, posibilidad constante de movimiento, espacio simple y nunca sobrecargado, volumen de voz sorprendentemente bajo, libertad de elección (de entre opciones y con límites), materiales manipulables ordenados por grados de dificultad, plan educativo personalizado, ausencia de evaluaciones tradicionales por edad …  Sin embargo, hablamos de un método y no de un dogma, y dependiendo de las necesidades específicas de un alumno se tendrán que hacer ajustes en el ambiente. A veces esto implica que para dar una respuesta adecuada se necesitará más personal educativo, que esté debidamente especializado y que tenga experiencia en la creación y seguimiento de planes individuales. Los centros y las familias deben ser realistas y poder desarrollar y revisar de forma conjunta un plan educativo que se adapte a cada caso.

La evaluación en Montessori

Me interesa especialmente el tema de la evaluación, teniendo en cuenta que estamos acostumbrados al método tradicional en el que los controles, exámenes y actividades escritas son las que suelen definir la consecución o no de un determinado criterio de evaluación. ¿Cómo evaluáis vosotros? ¿Qué herramientas utilizáis? ¿Tenéis unos criterios estandarizados para medir la progresión de vuestro alumnado?

La evaluación es realmente continua y se basa en la observación.  La guía se encarga de registrar los avances de cada niño en cuanto al uso de las actividades, ya que cada actividad está pensada para trabajar unos conceptos u habilidades determinadas, y ser capaz de utilizar ese material adecuadamente significa haber adquirido esas habilidades.

Imagen tomada de Magnets de Impro Montessori

Pero no sólo nos centramos en los materiales. También observamos si existe la concentración, si el niño muestra resiliencia (intentar materiales que le resultan complejos y no desistir), cómo es la relación con los otros niños y adultos, cuáles son sus preferencias y cómo varían, si está evitando el trabajo en algún área determinada, el grado de independencia y de curiosidad del alumno… Esto en la etapa correspondiente a educación infantil. Ya en primaria, además se implica al propio niño en su evaluación, y guía y alumno se reúnen de forma programada para hablar, planificar y recapitular juntos.  

Aunque tradicionalmente las observaciones se hacían en diversos formatos en papel, actualmente muchas escuelas utilizan programas informáticos con los que podemos anotar de manera mucho más rápida tanto el registro de actividades como las observaciones más largas y descriptivas (y ahorramos mucho papel).  

La transición a una escuela Montessori

¿Cómo es para el alumnado la transición desde una escuela ordinaria a una escuela Montessori?

Depende de las características del niño, su familia, su experiencia en la escuela anterior (si había) y sobre todo de su edad. En la etapa de Educación Infantil (para nosotros es Nido: 0-3, y Casa de Niños: 3-6) la adaptación suele ser muy positiva. Tras unas semanas los niños integran muy bien la rutina y la forma de trabajar, y en seguida las familias empiezan a comentar que también se están produciendo cambios positivos en casa, generalmente relacionados con un incremento del orden. Cuando los niños empiezan directamente en primaria suelen mostrarse fascinados por los materiales, aunque a veces necesitan tiempo para gestionar sus nuevas posibilidades de decisión, y pueden necesitar apoyo para fomentar su autonomía de forma responsable.      

Transición entre etapas

La etapa de infantil en una escuela ordinaria bebe mucho de pedagogías alternativas y podemos encontrar los famosos rincones, materiales manipulativos, se trabaja por grandes áreas de aprendizaje… Sin embargo, al llegar a Primaria comienzan con libros, cuadernos, materias, controles, exámenes y un larguísimo etcétera. Hay un salto demasiado abrupto entre la forma de trabajar en infantil y primaria, ¿cómo es en una escuela Montessori?

Suave y emocionante. En la etapa de primaria se continúa trabajando de tal manera que el niño puede seguir ahondando en sus intereses. Sigue habiendo movilidad en al aula, pero ahora se trabaja mucho más en grupo, y no hay tanto silencio: los niños en esta etapa necesitan compartir, debatir, probar en grupo. La guía se reúne regularmente con cada niño para planificar próximos pasos.

Laura Fernández Mato, imagen tomada de Shelves & Mirror de Impro Montessori.

Sobre la lectoescritura

Hay bastante controversia acerca de la edad a la que los peques deben empezar con la lectoescritura. Algunos coles avanzan en este aspecto en infantil, pero otros lo dejan para primaria. ¿Hay alguna edad más apropiada que otra?

Para mi es uno de los momentos más mágicos como guía, el presenciar a un niño que lee una palabra por primera vez, la comprende, y exclama: ¡puedo leer!

María Montessori identificó un período en el que el niño está más predispuesto al aprendizaje del lenguaje. Lo llamó período sensible del lenguaje, y tiene lugar durante los seis primeros años de vida. Lo que llamamos iniciación formal a la lectoescritura comienza en Casa de Niños, sobre los 3-4 años, mediante la presentación de un material revolucionario y propiamente Montessori: las letras de lija. Este es un material multisensorial que permite un rápido aprendizaje de los fonemas y sus formas. En combinación con una serie de atractivos materiales, que están muy bien ordenados en grado de dificultad y que siempre implican la manipulación física de los mismos, los niños pueden aprender a leer y escribir de tal forma que parece espontánea. Para mi es uno de los momentos más mágicos como guía, el presenciar a un niño que lee una palabra por primera vez, la comprende, y exclama: ¡puedo leer!

Sin embargo, el uso de estos materiales es sólo la parte más visible del camino de la lectoescritura. Desde mucho antes de empezar con las letras de lija, el niño aprendió actividades de discriminación de sonidos (por ejemplo de instrumentos, ruidos de vehículos, animales…), escuchó rimas y canciones, tuvo acceso a libros y se le leyó de forma diaria, aprendió a emparejar imágenes idénticas, … Desde una perspectiva Montessori afirmamos que todo este trabajo previo no formal (pero sí formalmente planificado) es imprescindible, así como el conocimiento y experiencia de la guía para saber en qué momento exacto comenzar a introducir el uso de los fonemas, así como para identificar si aparecen dificultades particulares. 

Lecturas recomendadas

¿Dónde podemos encontrar información fiable y válida acerca de la metodología Montessori? ¿Nos recomiendas alguna lectura en particular?

Lo más fiable siempre es recurrir a la fuente original, así que para los más interesados os recomiendo leer La Mente Absorbente del Niño y El Secreto de la Infancia, ambos de María Montessori. Para un acercamiento más moderno y accesible: Cómo educar niños maravillosos con el Método Montessori, de Tim Seldin  (para 0-6 años); Montessori en Casa, de Simone Davis (para 0-3 años).

Además, recomiendo el blog de esta autora, The Montessori Notebook (en inglés), y en castellano el blog El Método Montessori dónde os podréis hacer una buena idea general de todo lo que implica esta pedagogía.

También os recomiendo ver el vídeo Edison’s Day y el documental El Maestro es el Niño, que se pueden encontrar de forma gratuita durante esta cuarentena por Covid-19. 

Actividades al estilo Montessori

Recientemente has abierto un canal de YouTube en el que muestras actividades inspiradas en Montessori. Cuéntame, ¿cómo surgió la idea?

La cuarentena cerró los coles y me vi rápidamente pensando cómo podía ayudar a las familias a dar continuidad a la metodología Montessori en sus casas, pero de forma muy creativa y con los recursos que ya tuvieran a mano.

Imagen tomada de Weaving de Impro Montessori

¿Qué podemos encontrar en tu canal de YouTube?

Vídeos para inspirarse y ponerse a crear actividades de estilo Montessori. Intento transmitir que no se necesita ningún material en particular, ni comprar nada, ni tener un espacio especialmente diseñado, y voy dando ideas para que creéis vuestro rinconcito de aprendizaje.

¿A quiénes van dirigidos los vídeos?

A familias curiosas, con niños de 2 a 6 años, que no busquen la perfección o la actividad de revista, y que quieran poner sus cabezas a funcionar para buscar formas creativas y respetuosas de facilitar el desarrollo de los peques, incluso en momentos tan extraños como este.

Sobre los materiales Montessori

Los materiales inspirados en Montessori también inundan las jugueterías alternativas, y muchos padres los prefieren ante los juguetes clásicos de plástico, con pilas, etc. Teniendo en cuenta que en el método Montessori (corrígeme si me equivoco) cada material y las posibilidades que tiene cada uno han de ser correctamente explicadas al peque antes de manipularlo, además de los precios tan poco amigables, ¿qué les dirías a papás y mamás que nos leen? ¿Hay algunos materiales imprescindibles para tener en casa?

Creo que aquí debemos diferenciar. Hay muchos materiales Montessori que son propios de las escuelas, y requieren cierta formación para saber cómo y cuándo presentarlos adecuadamente. Además, pueden resultar incompletos si no se tiene acceso a los materiales que los preceden y los posteriores. Éstos mejor dejarlos para la escuela.

Pero ya veis que hablo de actividades y no de materiales prefabricados. 

Sin embargo, todas las actividades de vida práctica se pueden realizar en casa con una inversión mínima: son las actividades que implican tareas de limpieza, cuidado de plantas, preparación de comida, cuidado de uno mismo, etc. Quizás tengas que invertir algo de dinero en comprar una escoba adecuada al tamaño de tu hijo, pero no mucho más. Estas son las actividades imprescindibles, que facilitarán la independencia del niño y el desarrollo del sentimiento de pertenencia (“soy valioso, contribuyo de forma valiosa en esta familia”). También las actividades para el desarrollo sensorial y cultural se pueden crear fácilmente en casa (muchos ejemplos en el libro de Tim Seldin, y en mis vídeos :). Pero ya veis que hablo de actividades y no de materiales prefabricados. 

Laura Fernández Mato, imagen tomada de Clothes pegs de Impro Montessori.

Los juguetes y materiales de inspiración Montessori de las tiendas son sin duda atractivos y beneficiosos. Como los materiales del cole, suelen ser simples, de buena calidad, y evitan la sobreestimulación de los sentidos (demasiados colores, o sonidos, o funciones fijas que no permiten una exploración creativa), pero non son imprescindibles. Con los peques, menos es más, y es preferible tener pocas cosas e ir rotándolas en las estanterías.


Impro Montessori por Laura Fernández Mato

Ya os adelanté que Laura ha estrenado canal de YouTube, y no quería despedir la entrada sin dejaros alguno de sus vídeos, aunque podéis verlos todos en Impro Montessori.

Magnets, vídeo del canal de YouTube Impro Montessori
Weaving, vídeo del canal de YouTube Impro Montessori

Muchísimas gracias, Laura, por el tiempo que has dedicado a este rinconcito. ¡Te deseo todos los éxitos del mundo!

Mil gracias por leerme y, si te ha gustado, ¡compártelo! 🙂

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