Recetas ñam ñam

Bizcocho de yogur

Hoy vamos con algo sencillo pero delicioso. Se trata del típico bizcocho de yogur, que en mi casa nos encanta y lo hacemos de vez en cuando.

Bizcocho de yogur

Por lo sencillo del proceso podemos involucrar a los peques ya que, cómo veréis, podrán realizar la mayor parte del proceso de manera autónoma.

Necesitamos

  • 3 huevos.
  • 1 yogur de limón.
  • 3 medidas de harina para bizcochos.
  • 1 medida de azúcar.
  • 1 medida de aceite de oliva.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.
  • Mantequilla para untar el molde.

El proceso

Como medidor utilizaremos el envase del yogur, por lo que lo primero que haremos será echar el contenido del yogur en un vaso, y limpiaremos y secaremos bien el envase para poder medir los ingredientes.

En un bol echamos los huevos y la medida de azúcar y lo batimos bien con la varilla manual o la de la batidora.

Cuando ya tengamos una crema homogénea, añadimos el yogur, el aceite y la esencia de vainilla, y volvemos a batir bien.

A continuación, iremos echando la harina a poquitos, mientras batimos bien toda la mezcla.

Ahora, con un poco de mantequilla, untaremos el molde que utilizaremos para nuestro bizcocho, y espolvoreamos por encima un poco de harina.

Volcamos nuestra masa en el molde y lo introducimos en el horno, previamente precalentado, a 180º durante unos 40 minutos.

Dependiendo del horno, necesitará más o menos tiempo, por lo que os recomiendo que comprobéis si está listo introduciendo la punta de un cuchillo en el medio del bizcocho sobre el minuto 30. Si sale limpio, nuestro bizcocho está listo. En caso contrario, lo dejaremos un par de minutos más en el horno.

Cuando termine, es importante sacarlo del horno para que no se nos queme, desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla.

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Involucramos a los peques

Salvo la manipulación del horno todo el proceso lo podrán hacer los peques de manera prácticamente autónoma: cascar los huevos, medir el azúcar, la harina, el aceite, batir…

Todo ello reportará un sinfín de beneficios para los más pequeños: desarrollarán la destreza manual, los músculos de las manos y la coordinación óculo-manual mientras baten los ingredientes y untan el molde; adquirirán el concepto de medida al utilizar el envase de yogur como medidor; desarrollarán su autonomía; deberán seguir una secuencia para conseguir el objetivo, en este caso los pasos de la receta…

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Una actividad de alto valor educativo para nuestros pequeños, con un resultado realmente delicioso que podréis compartir en familia.


¿Vosotros involucráis a vuestros peques en la cocina? ¿Probaréis esta receta de bizcocho de yogur con ellos? Todos vuestros comentarios serán bienvenidos.

Gracias por leerme y, si te ha gustado, ¡compártelo! 🙂

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